sábado, 25 de julio de 2020

REFRANES SOBRE DIOS, N-O-P-Q.


70 REFRANES 70.
¡Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre!
¡Preñada la llevas, y con leche, Dios quiera que te aproveche!


I.
Nada me debe Dios, y todo se lo debo yo.
II.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
III.
No creó Dios al burro para músico.
IV.
No debas a nadie nada, sino a Dios el alma.
V.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
VI.
No le diga Dios al juez lo que puede ni a la mujer lo que quiere.
VII.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
VIII.
No se mueve la hoja del árbol sin la voluntad de Dios.
IX.
No siempre el poderoso vence sino quien Dios quiere.
X.
No te de Dios más mal que muchos hijos y poco pan.
XI.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
XII.
Nunca falta Dios a los pobres.
XIII.
Nunca llueve hasta que Dios no quiere.
XIV.
Nunca llueve a gusto de todos, si no a gusto de Dios.
XV.
Obra acabada, a Dios agrada.
XVI.
Obra bien y aguarda, que Dios es el que paga.
XVII.
Obra bien y espera, que Dios es el que premia.
XVIII.
Obrar bien, que Dios es Dios.
XIX.
Ovejita de Dios, el diablo te trasquile.
XX.
Ovejitas de Dios, soldada de balde, ¿cuál será el puto que otro año las guarde?
XXI.
Palo dado, ni Dios lo ha quitado.
XXII.
Pan de trigo tremés, lo hizo Dios y para mí es.
XXIII.
Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios.
XXIV.
Pedir para Dios y no dar ni para Cristo.
XXV.
Pedir prestado, ni a Dios; y regalado, ni al diablo.
XXVI.
Perfecto solo Dios.
XXVII.
Pobre, feo y trillador, pide que te ayude Dios.
XXVIII.
Poco sabe de cuentas quien sin Dios las echa.
XXIX.
Por eso te hago, porque me hagas, que no eres Dios que me valgas.
XXX.
Por mucho trabajar nadie muere, sino por voluntad de Dios.
XXXI.
Prenderle una vela al diablo y otra a Dios.
XXXII.
Primero es Dios que todos los santos.
XXXIII.
Pureza de uno, pureza de Dios; pureza de tres, de todos es.
XXXIV.
Qué bueno era Dios para labrador.
XXXV.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
XXXVI.
Que Dios le perdone si halla por dónde.
XXXVII.
Que Dios se lo pague! y yo me lo trague.
XXXVIII.
Quien a Dios irrita, no se irá en palmitas.
XXXIX.
Quien a Dios llama, a Dios halla.
XL.
Quien a Dios no sirve, a si mismo se desirve.
XLI.
Quien a Dios obedece, a su enemigo vence.
XLII.
Quien a Dios sigue, es hombre libre.
XLIII.
Quien a Dios teme, no temerá a la muerte.
XLIV.
Quien a Dios tiene, ¿qué más compañía quiere?
XLV.
Quien a Dios tiene, nada le falta.
XLVI.
Quien a Dios tiene, todo lo puede.
XLVII.
Quien buena ventura tiene, a Dios se la debe.
XLVIII.
Quien con Dios cuenta, tiene buenas rentas, sin compras ni ventas.
XLIX.
Quien con mal anda, Dios no le ayuda.
L.
Quien da a los pobres, presta a Dios.
LI.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
LII.
Quien de los suyos se queja, Dios le deja.
LIII.
Quien de los suyos se separa, Dios le desampara.
LIV.
Quien de servilleta llega a mantel, ni Dios ni su padre pueden con él.
LV.
Quien dineros no tiene, sólo a Dios teme.
LVI.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
LVII.
Quien no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
LVIII.
Quien no habla no le oye Dios.
LIX.
Quien se aventura, Dios le ayuda.
LX.
Quien se muda, Dios le ayuda.
LXI.
Quien sin Dios echa sus cuentas, no sabe de cuentas.
LXII.
Quien sólo en Dios confía, nunca tendría mal día.
LXIII.
Quien teme a Dios, no teme a los hombres.
LXIV.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios.
LXV.
Quien toma a Dios por padrino, tranquilo va en su camino.
LXVI.
Quien vive como Dios manda, alegre anda.
LXVII.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
LXVIII.
Quiera Dios que orégano sea y no se nos vuelva alcaravea.

REFRANES SOBRE DIOS, H-I-J-L-M.


68 REFRANES 68.
¡Justicia, de Dios viene; de los hombres, ni la esperes ni la sueñes!
¡Los mandamientos de la Ley de Dios son dos: todo para mí y nada para vos!


I.
Hace más el que Dios ayuda, que el que mucho madruga.
II.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
III.
Hágase el milagro y hágalo Dios o el diablo.
IV.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
V.
Hay que trabajar para comer, el amor te lo da Dios.
VI.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
VII.
Hombres sin pero no hubo dos; hubo uno y era Dios.
VIII.
Hurtar el puerco y dar los pies por Dios.
IX.
Hurtar para dar a Dios, es ir del demonio en pos.
X.
Hurtar para dar a Dios, sólo el demonio lo aconsejó.
XI.
Invoca a Dios pero no navegues junto a los escollos.
XII.
Ir despacio es de Dios; Ir rápido es del diablo.
XIII.
Jamás cerró una puerta Dios sin que abriera dos.
XIV.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
XV.
Junta de dos la hace el diablo cuando no la hace Dios.
XVI.
Justicia, Dios la conserve; pero de ella nos preserve.
XVII.
Justicia, Dios la dé, porque aquí no la encontraré.
XVIII.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
XIX.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
XX.
La batata la hizo Dios, el boniato, no.
XXI.
La casa ajena, ni la de Dios es buena.
XXII.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
XXIII.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
XXIV.
La tierra donde me criare, démela Dios por madre.
XXV.
La vida de la aldea, désela Dios a quien la desea.
XXVI.
La vida que guarda Dios no hay dolencia que la quite.
XXVII.
Labrador, trabaja y suda, que Dios te ayuda.
XXVIII.
Las mulas de mi amo Dios las bendiga, que andan más cuesta abajo que cuesta arriba.
XXIX.
Las uvas y el sol, para el bueno y para el malo los hizo Dios.
XXX.
Lengua que no habló, y ojo que no vio, Dios le perdonó.
XXXI.
Líbrame Dios de las aguas bravas, que de las mansas me cuido yo.
XXXII.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
XXXIII.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
XXXIV.
Limosna callada, la de Dios más estimada.
XXXV.
Llaga de juntura, no te la de Dios en ventura.
XXXVI.
Lléveme Dios a ese mesón do manda el marido y la mujer non.
XXXVII.
Lo bueno Dios lo lleva, y lo malo aquí se queda.
XXXVIII.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
XXXIX.
Lo mío es mío porque así lo manda Dios; y lo tuyo de los dos.
XL.
Lo que a Dios conviene, a la mano se viene.
XLI.
Lo que de Dios está, sin duda se cumplirá.
XLII.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es «calamidá».
XLIII.
Lo que Dios da, para bien será.
XLIV.
Lo que Dios no me dio por detrás me lo dio por delante.
XLV.
Lo que Dios no quiere, santo no puede.
XLVI.
Lo que Dios quiere dar, por la puerta debe entrar.
XLVII.
Lo que está de Dios, a la mano se viene.
XLVIII.
Lo que ha de ser Dios o el diablo lo han de traer.
XLIX.
Lo que hace Dios es lo mejor.
L.
Los diezmos de Dios, de tres blancas sisar dos.
LI.
Mal hecha sus cuentas quien con Dios y con el diablo no cuenta.
LII.
Malo o bueno como soy, en manos de Dios estoy.
LIII.
Mano zurda, mano contra Dios.
LIV.
Mantenga Dios al rey, que nos hace guardar la ley.
LV.
Más puede Dios ayudar que el diablo desayudar.
LVI.
Más puede Dios ayudar que velar y madrugar.
LVII.
Más puede Dios solo que los diablos todos.
LVIII.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
LIX.
Más vale Dios ayudar que madrugar.
LX.
Más vale pedirlo por Dios, que no hurtarlo.
LXI.
Más vale un «por si acaso», que un « ¡válgame Dios!».
LXII.
Más vale un pan con Dios, que con el diablo dos.
LXIII.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
LXIV.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
LXV.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
LXVI.
Mientras hay Dios, habrá misericordia.