jueves, 3 de septiembre de 2020

REFRANES SOBRE MÉDICOS.


62 REFRANES 62.

<Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga>.
<Médicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas>.


I.
Al médico, confesor y letrado, hablarle claro.
II.
Al médico, confesor y letrado, no le traigas engañado.
III.
Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
IV.
Boticario pobre, nuevo doctor.
V.
Buen arte es el del médico que soterra su yerro.
VI.
Cirujano joven, viejo el doctor, rico el boticario.
VII.
Cirujano mozo, boticario rico, viejo el doctor, esto es lo mejor.
VIII.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
IX.
Cuando a un enfermo dos médicos van, toca a muerto el sacristán.
X.
De médico indocto y de alquimista roto, no te fíes ni poco.
XI.
De médico, poeta y loco, todos tenemos un poco.
XII.
Del médico y del enterrador, cuanto más lejos mejor.
XIII.
Dios da la curación y el médico se lleva los honores.
XIV.
Dios es el que cura y el médico cobra la factura.
XV.
Dios te guarde de mozo halagüeño y de médico andariego.
XVI.
Dios te guarde de receta de médico, de párrafo de legista y de papeles de escribano.
XVII.
Donde entra el sol no entra el médico.
XVIII.
El buen boticario cuatro «ces» ha de tener: ciencia, conciencia, capital y cojera.
XIX.
El cielo cura y el médico cobra la minuta.
XX.
El médico que mejor cura, a alguna manda a la sepultura.
XXI.
El médico y el confesor, cuanto más viejos, mejor.
XXII.
El médico, mozo y el boticario, cojo.
XXIII.
El médico, viejo y mozo el barbero.
XXIV.
El mejor de todos los medicamentos es el descanso y el desayuno.
XXV.
El que bien caga y bien mea no necesita que el médico le vea.
XXVI.
El sol, el médico y el alguacil, por todas partes entran y vuelven a salir.
XXVII.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana.
XXVIII.
En mal de muerte, no hay médico que acierte.
XXIX.
Jorobas y manías no las curan médicos.
XXX.
 La comida es realmente la medicina más eficaz.
XXXI.
La medicina cura, la naturaleza sana.
XXXII.
La mujer y el boticario, cojos entrambos.
XXXIII.
La paciencia es la mejor medicina.
XXXIV.
Lo que el médico yerra, cúbrelo la tierra.
XXXV.
Los enfermos hacen el buen médico.
XXXVI.
Los médicos y la guerra despueblan la tierra.
XXXVII.
Los yerros del médico los encubre la tierra; los del rico, la hacienda.
XXXVIII.
Meando claro y cagando recio, carajón para el médico.
XXXIX.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
XL.
Médico cúrate a ti mismo.
XLI.
Médico ignorante y negligente, mata al sano y al doliente.
XLII.
Médico jumento cura a todos con un mismo ungüento.
XLIII.
Médico negligente mata mucha gente.
XLIV.
Médico nuevo hincha el cementerio.
XLV.
Médico nuevo mata a medio pueblo.
XLVI.
Médico sin ciencia, poca conciencia.
XLVII.
Médico viejo, barbero mozo y boticario rico.
XLVIII.
Médico viejo, cirujano joven y boticario cojo.
XLIX.
Médico, cura y boticario, de edad; barbero, con mocedad.
L.
Médicos y abogados, ¡Dios nos libre del más afamado!
LI.
Médicos y potros que los domen otros.
LII.
Mejor es sentencia de juez que de galeno.
LIII.
Mucho al público valiera, que todo boticario cojo fuera.
LIV.
Ni buen médico, ni buena caza, sino buena hogaza.
LV.
Ni médico novel ni confesor doncel.
LVI.
No te fíes de alquimista pobre ni de médico enfermo.
LVII.
Que escojas, te aconsejo, barbero joven y médico viejo.
LVIII.
Sol de marzo, médico en casa.
LIX.
Tu médico sea cristiano, y tu abogado pagano.
LX.
Un médico cura, dos dudan y tres muerte segura.