lunes, 27 de julio de 2020

REFRANES SOBRE DIOS, R-S-T-U-V.


71 REFRANES 71.
¡Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje!
¡Verde nace el tomate, el sol le da color; pero quien nace baboso, no lo arregla ni Dios!
                                                                                           

I.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos nosotros.
II.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
III.
Repartió Dios, y le tocó el cielo.
IV.
Rogar a Dios por los santos, mas no por tantos.
V.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
VI.
Salga el sol por Antequera y que sea lo que Dios quiera.
VII.
Secreto de dos, sábelo Dios.
VIII.
Secreto de tres, todo ves.
IX.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
X.
Secreto tan sólo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
XI.
Ser bueno lo manda Dios y aparentarlo es mejor.
XII.
Si a Dios ves en el umbral ponte rápido a rezar.
XIII.
Si Dios con nosotros está, nadie nos vencerá.
XIV.
Si Dios de esta me escapa, nunca me cubrirá tal capa.
XV.
Si Dios está conmigo, nada podrá mi enemigo.
XVI.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
XVII.
Si Dios hubiera querido prohibir el vino, las viñas serian amargas.
XVIII.
Si Dios me saca a flote, no más trotes.
XIX.
Si Dios no me quiere, el diablo me ruega.
XX.
Si Dios no nos hubiera querido trasquilados, no nos habría hecho borregos.
XXI.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
XXII.
Si Dios te da piedras, construye un puente y golpéalo antes de pasar.
XXIII.
Si Dios te ha dado limones, haz limonada.
XXIV.
Si el dinero a Dios prefieres, pobre serás y pobre eres.
XXV.
Si el juramento es por nos, la burra es nuestra por Dios.
XXVI.
Si la mujer fuera buena, Dios habría tenido una.
XXVII.
Si lo sabe Dios que lo sepa todo el mundo.
XXVIII.
Si nació tu pan, fía en Dios, que él lo espigará.
XXIX.
Si tu mujer te dice que te tires de un tejado abajo, pídele a Dios que sea bajo.
XXX.
Si viniere el «Dios nos salve», antes en el caldo que en carne nos halle.
XXXI.
Siempre de aquí para allá y al final Dios dirá.
XXXII.
Siempre se aparece la Virgen a los pastores.
XXXIII.
Sin defectos, sólo Dios lo sabe.
XXXIV.
Sobre buenos y sobre malos, Dios abre sus manos.
XXXV.
Sobre Dios no hay señor; ni sobre sal, sabor.
XXXVI.
Socorrer al pordiosero es prestar a Dios dinero.
XXXVII.
Solo Dios es caporal; todos los demás son bueyes.
XXXVIII
Sólo Dios es el que no tiene necesidad.
XXXIX.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
XL.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber nada te vale.
XLI.
Teme a Dios y a quien no teme a Dios.
XLII.
Teme a Dios, y honra a tu rey.
XLIII.
Tempero de San Miguel, guárdate Dios de él.
XLIV.
Téngale miedo a la ira de Dios y a una escasez de mujeres.
XLV.
Tiene más Dios que darnos, que nosotros que pedirle.
XLVI.
Tiremos por acá, tiremos por allá, lo que Dios quiera será.
XLVII.
Todo es como Dios quiere, más no como debe.
XLVIII.
Todo esfuerzo será vano si Dios nos deja de su mano.
XLIX.
Todo está en manos de Dios, y en ninguna podría estar mejor.
L.
Todo se acaba menos el amor de Dios.
LI.
Todo vale en el nombre de Dios.
LII.
Todos de Dios somos hijos, buenos y malos, grandes y chicos.
LIII.
Todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
LIV.
Todos los bienes de Dios nos vienen.
LV.
Tras un tiempo, otro vendrá y Dios dirá.
LVI.
Una boca y dos oídos, para que escuchemos más de lo que hablamos.
LVII.
Una cosa es creer en Dios y otra ser amigo del cura.
LVIII.
Una cosa es creer en Dios y otra ser monaguillo.
LIX.
Uno propone y Dios dispone, viene la mujer y todo lo descompone.
LX.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
LXI.
Váyase usted con Dios, y su hija conmigo.
LXII.
Ve a la era, y a Dios espera.
LXIII.
Ventura te dé Dios, hijo, que el saber poco te vale.
LXIV.
Ventura te dé Dios, hijo, que saber albardar te basta.
LXV.
Ver de un grano quince espigas, a adorar a Dios obliga.
LXVI.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
LXVII.
Virtud escondida, la de Dios preferida; virtud ostentada, no es virtud ni es nada.
LXVIII.
Voz del pueblo, voz de Dios.
LXIX.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren será lo que Dios quisiere.

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