68 REFRANES 68.
¡De las cosas de Dios,
cuanto más mejor; y, de rezar a María,
que no se te pase un día!
¡De los amigos me
guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo!
I.
|
Cuando hay tormenta,
con Dios se cuenta.
|
II.
|
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
|
III.
|
Cuando querrá Dios,
que un real se vuelva dos.
|
IV.
|
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a
Dios que sea bajo.
|
V.
|
Cuantos mueren que
no tienen tos y yo que la tengo, no me lleva Dios.
|
VI.
|
Cuenta con finiquito, sea Dios bendito.
|
VII.
|
Cuerpo harto, a Dios
alaba.
|
VIII.
|
Cuerpo, cuerpo, que Dios dará paño.
|
IX.
|
Da Dios alas a la
hormiga, para morir más aína.
|
X.
|
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
|
XI.
|
Da Dios bragas al
que no tiene nalgas.
|
XII.
|
Da Dios el frío conforme al vestido.
|
XIII.
|
Da Dios habas al que
no tiene quijadas.
|
XIV.
|
Da Dios legañas al que no tiene pestañas Da Dios mocos a quien
no tiene narices.
|
XV.
|
Da Dios mocos al que
no tiene pañuelos.
|
XVI.
|
Da Dios narices a quien no tiene pañuelos.
|
XVII.
|
Da Dios nueces a
quien no tiene dientes.
|
XVIII.
|
Da Dios palillos al que no tiene colmillos.
|
XIX.
|
Da Dios pañuelo al
que no tiene narices.
|
XX.
|
Da Dios sombreros al que no tiene cabeza.
|
XXI.
|
Dadiva de lo mal
ganado, no la recibe Dios con agrado.
|
XXII.
|
Dais por Dios al que tiene más que vos.
|
XXIII.
|
Dar a Dios lo que es
de Dios, y al Cesar lo que es del Cesar.
|
XXIV.
|
Dar al César lo que
es del César y a Dios lo que es de Dios.
|
XXV.
|
De casa en que
amanece tarde, Dios nos guarde.
|
XXVI.
|
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
|
XXVII.
|
De cuantos bienes
Dios envía, el más valioso es la alegría.
|
XXVIII.
|
De Dios abajo, cada cual vive de su trabajo.
|
XXIX.
|
De Dios el fiar el
alma; mas no la capa.
|
XXX.
|
De Dios hablar y del
mundo obrar.
|
XXXI.
|
De Dios huirás en
vano, que a todas partes alcanza su mano.
|
XXXII.
|
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
|
XXXIII.
|
De Dios viene el
bien, y de las abejas, la miel.
|
XXXIV.
|
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
|
XXXV.
|
De hora en hora Dios
mejora.
|
XXXVI.
|
De ir a Francia, Dios me guarde; que hacen los huevos fritos
con mantequilla.
|
XXXVII.
|
De ira de señor y de
alboroto del pueblo, líbreme Dios.
|
XXXVIII
|
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
|
XXXIX.
|
De la casa en que
amanece tarde, Dios nos guarde.
|
XL.
|
De la costilla del hombre, Dios a la mujer hizo: la lengua le
salió larga, pero lo demás bien hizo.
|
XLI.
|
De las tunas, come
una o dos; que si muchas ¡válgame Dios!
|
XLII.
|
De médico experimentador me libre Dios.
|
XLIII.
|
De mí y de todos te
burlarás, pero de Dios no escaparás.
|
XLIV.
|
De mujer libre Dios me libre.
|
XLV.
|
De odio de señor y
de compañía de traidor, líbreme Dios.
|
XLVI.
|
De puerta abierta, perro gusgo y mujer descuidada, líbrenos
Dios.
|
XLVII.
|
De puta vieja y de
tabernero nuevo, guárdenos Dios.
|
XLVIII.
|
De sol de tarde, Dios te guarde.
|
XLIX.
|
De todo hay en la
viña del Señor.
|
L.
|
Decía una mocita: Dios mío ¡quítame lo pobre!, que lo feo, con
dinero se me quita.
|
LI.
|
Del agua mansa
líbrenos Dios, que de la removida me libro yo.
|
LII.
|
Del agua mansa me libre Dios, que de la brava me librare yo.
|
LIII.
|
Del amigo y del
traidor, guárdeme Dios, que no puedo yo.
|
LIV.
|
Del hombre limosnero Dios es despensero.
|
LV.
|
Del mal saca Dios
bien.
|
LVI.
|
Del que yo me fio me guarde Dios, que de los que no me fio, me
cuido yo.
|
LVII.
|
Del todo bueno, sólo
Dios del cielo.
|
LVIII.
|
Del toro manso me libre Dios, porque del bravo me libro yo.
|
LIX.
|
Después de dar la
carne al diablo, dar los huesos a Dios.
|
LX.
|
Después de Dios la olla, y si no bambolla.
|
LXI.
|
Después de Dios, la
olla y todo lo demás es farfolla.
|
LXII.
|
Dice Dios: guárdate y te guardaré.
|
LXIII.
|
Dice el doliente al
sano: «Dios te dé salud, hermano».
|
LXIV.
|
Dice el señorito: «Agua Dios y mayo venga, que si no vas a
arar, irás por leña».
|
LXV.
|
Dijo el gitano,
pleitos te dé Dios y los ganes.
|
LXVI.
|
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
|
No hay comentarios:
Publicar un comentario