martes, 21 de julio de 2020

REFRANES SOBRE DIOS. A


60 REFRANES 60
¡A la mal casada, dele Dios placer, que la bien casada no lo ha menester!
¡A Dios no lo vemos, pero por los sentidos lo reconocemos!



I.
A barco desesperado, Dios le encuentra puerto.
II.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
III.
A cada cual da Dios frío como anda vestido.
IV.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
V.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
VI.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
VII.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
VIII.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
IX.
A Dios de rodillas, al rey de pie y al demonio en el canapé.
X.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
XI.
A Dios rogando y con el mazo dando.
XII.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
XIII.
A Dios se le adora, cuando de amor se llora.
XIV.
A Dios se le dejan las quejas y al diablo las disparejas.
XV.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
XVI.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
XVII.
A Dios, lo que es digno de Dios, y a la cama, la sobrecama.
XVIII.
A Dios, nada se le oculta.
XIX.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
XX.
A la casa en que hay ruda, Dios la ayuda.
XXI.
A la Iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
XXII.
A la mujer casta, Dios le basta.
XXIII.
A lo más oscuro, amanece Dios.
XXIV.
A lo que el Rey manda y Dios ofrece, hay que hacerse.
XXV.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
XXVI.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
XXVII.
A los pendejos, ni Dios los quiere.
XXVIII.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
XXIX.
A manos lavadas, Dios hace merced.
XXX.
A manos lavadas, Dios les da de comer.
XXXI.
A quien bien cree, Dios le provee.
XXXII.
A quien con Dios está, Dios no le abandonará.
XXXIII.
A quien Dios ama, Dios le llama.
XXXIV.
A quien Dios amó, en el rostro se lo mostró.
XXXV.
A quien Dios le da, por la tronera le ha de entrar.
XXXVI.
A quien Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos.
XXXVII.
A quien Dios quiere bien, el viento le junta la leña.
XXXVIII.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
XXXIX.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
XL.
A quien Dios quiere bien, puchero le da de comer.
XLI.
A quien Dios quiere bien, se le cae la sopa en la miel.
XLII.
A quien Dios quiere para rico hasta la mujer le pare hijos de otro.
XLIII.
A quien Dios quiere para sí, poco tiempo lo tiene aquí.
XLIV.
A quien el vino no place, Dios le quita el pan.
XLV.
A quien es cerrado de sienes, Dios suele darle bienes.
XLVI.
A quien finge ser tonto, ni Dios lo quiere.
XLVII.
A quien habló, Dios le oyó.
XLVIII.
A quien labora, Dios lo mejora.
XLIX.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
L.
A quien madruga Dios le ayuda, uno que madrugó una cartera se encontró, más madrugó el que se le perdió.
LI.
A quien madruga, Dios le ayuda.
LII.
A quien nada tiene, Dios le da de sus bienes.
LIII.
A quien nada tiene, Dios le mantiene.
LIV.
A quien no habla, no le oye Dios.
LV.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
LVI.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
LVII.
A quien se humilla, Dios le ensalza.
LVIII.
A quien se muda, Dios le ayuda.

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