85 REFRANES 85
<Al fin postrero, el dinero
es banquero>.
<Al pobre desnudo, le valen
más dos trajes que uno>.
I.
¡Ay! de aquel que a la mujer le da el amor
y el dinero, cuando menos se lo espera se queda en el puro cuero.
II.
¿Amigos? - Amigo es el dinero.
III.
A balazos de plata y bombas de oro, rindió
la plaza el moro.
IV.
A borracho o mujeriego, no des a
guardar dinero.
V.
A buenos ocios, malos negocios.
VI.
A casa de tu amigo rico irás siempre
requerido y a la del necesitado irás sin ser llamado.
VII.
A costa de tu tío rico, trabaja Perico.
VIII.
A dinero en calderilla, poca y mala
musiquilla.
IX.
A dinero en mano, el monte se hace llano.
(El dinero elimina los mayores obstáculos.)
X.
A dineros pagados, brazos cruzados.
XI.
A enemigo que huye, puente de plata.
XII.
A estilo pobre, antes reventar que
sobre
XIII.
A feria vaya, que más ganancia haya.
XIV.
A la boda del herrero, cada cual con
su dinero.
XV.
A la bolsa sin dinero, dígale cuervo.
XVI.
A la ley de Cristo, cada quien con su
dinero.
XVII.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
XVIII.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo
el dinero.
XIX.
A la mujer, ni todo el dinero ni todo el
querer.
XX.
A la pereza sigue la pobreza.
XXI.
A las barbas con dineros, honra hacen los
caballeros.
XXII.
A los curas, no les pidas; a los
frailes, no les des; de los ricos, no te fíes que te amolaran los tres.
XXIII.
A más oro, menos reposo.
XXIV.
A pobre viene, quien gasta más de lo
que tiene.
XXV.
A quien anda sin dinero, lo ponen de
candelero.
XXVI.
A quien pone los ojos en el suelo, no
le fíes tu dinero.
XXVII.
A quien vive pobre por morir rico, llámale
borrico.
XXVIII.
A rico no llegaras, pero de tacaño te
pasaras.
XXIX.
A rio revuelto, ganancia de pescadores.
XXX.
A sordos y a ciegos, hacen testigos
los dineros.
XXXI.
A un hombre rico, no repares si es feo o bonito.
XXXII.
Abogado de ricos, mal de pobres.
XXXIII.
Abre la puerta a la pereza y entrara tu
casa la pobreza.
XXXIV.
Acabándose el dinero, se termina la
amistad.
XXXV.
Acomodarse con la pobreza es ser rico. Se
es pobre, no por tener poco, sino por desear mucho.
XXXVI.
Acude al sabio para el consejo y no
al rico para el remedio.
XXXVII.
Administrador que a los treinta no se hace
rico, o es tonto o borrico.
XXXVIII.
Administradorcillos, comer en plata y
morir en pobre.
XXXIX.
Agua fresca la da el jarro, no de plata
sino de barro.
XL.
Aguadores y taberneros, del agua
hacen dineros.
XLI.
Aguja que doble, para el sastre pobre.
XLII.
Ahorra, ahorrador, que ya vendrá el
derrochador.
XLIII.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
XLIV.
Al arrimo del dinero, hablamos con
esmero.
XLV.
Al avaro no llegues y al ruin no ruegues.
XLVI.
Al buen pagador no le duelen prendas.
XLVII.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
XLVIII.
Al dinero y a las mujeres hay que
dejarlos que rueden, para agarrarlos cansados.
XLIX.
Al hijo del rico, no le toque al vestido.
L.
Al hombre honrado, todo le cuesta
caro.
LI.
Al hombre pobre, la cama se lo come.
LII.
Al hombre pobre, no le salen
ladrones.
LIII.
Al mal pagador, más vale darle que
prestarle.
LIV.
Al miserable y al pobre, la pena
doble.
LV.
Al miserable y al pobre, todo les cuesta el
doble.
LVI.
Al pagar los dineros, pesares y
duelos
LVII.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro,
todas.
LVIII.
Al pobre y al agua de bacalao, todo
el mundo le da de lao.
LIX.
Al pobre y al feo de todo le da deseo
LX.
Al rico le viene más riqueza y al
pobre, más miseria.
LXI.
Al rico no debas y al pobre no prometas.
LXII.
Alcalá de Henares, pobre de agua y
rica de panes.
LXIII.
Alcalá la Real, campanas de plata y gente
leal.
LXIV.
Amigo que no presta y cuchillo que no
corta, que se pierdan poco importa.
LXV.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan,
quedar mal poco cuesta.
LXVI.
Amigos, hasta de aquí a la mar; pero
prestarle dinero, ni hablar.
LXVII.
Amor y dinero nunca fueron compañeros.
LXVIII.
Anda tan despacio la pereza, que
siempre le alcanza la pobreza.
LXIX.
Andaluz con dinero y gallego con mando y
estoy temblando.
LXX.
Ande yo caliente y ríase la gente.
LXXI.
Animal de pico, no hace al amo rico.
LXXII.
Antes me muero que prestar dinero.
LXXIII.
Antes mujer de un pobre, que manceba de un
conde.
LXXIV.
Aquellos son ricos que tienen amigos.
LXXV.
Aquí lo único que importa es el dinero
contante y sonante.
LXXVI.
Armas y dineros quieren buen dueño.
LXXVII.
Arre, borrico, que el que está apuntado
para pobre va para rico.
LXXVIII.
As de oros, no lo juegan bobos.
LXXIX.
Asno con oro, consíguelo todo.
LXXX.
Aunque la jaula sea de oro, no deja
de ser prisión.
LXXXI.
Aunque salga de manos asquerosas, el dinero
siempre huele a rosas.
LXXXII.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me
pide prestado.
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